El Barça se vuelve más dependiente de Messi

/ 19 septiembre 2017

“Mauricio Macri junto a Leonel Messi y Ja” (CC BY-ND 2.0) by Mauricio Macri

El Barcelona está lejos de parecerse al de Pep Guardiola porque no domina al rival desde la posesión, no recupera el balón en campo contrario y le cuesta sacar el balón jugado desde atrás, pero gana y lo hace, en gran medida, por las apariciones de genio de Leo Messi.

Ernesto Valverde llegó con muchas ganas e ilusión por iniciar un nuevo proyecto que olvidase el último año de Luis Enrique y todavía está por conseguir que sus ideas se trasladen al verde. En ese intervalo de tiempo necesario en todo equipo que cambia de manos, las dudas las resuelve un jugador con una calidad descomunal e imparable con espacios. El argentino firmó un doblete ante la Juventus y definió él solo un partido atascado ante el vigente subcampeón de Europa. El crack culé no ha tardado en presentar candidatura para el Balón de Oro del año que viene porque en solo cuatro encuentros tras la Supercopa de España ya suma siete goles, cinco en LaLiga y dos en la Champions League.

Messi se ha propuesto olvidar los dolores de cabeza que le dan al ponerse la camiseta de Argentina y ha guiado al Barça a una racha actual de cuatro triunfos seguidos. Ahora en una semana, el Barça disputará hasta tres encuentros y al nivel que está, posiblemente las rotaciones pasen de largo a su lado. Seguirá como líder de la delantera en este espacio de tiempo en que los azulgranas se enfrentarán al Getafe, el Eibar y el Girona. De los tres, el duelo ante el bloque armero se presume como el más complicado por mucho que el Barça aparezca como el favorito a la victoria en las apuestas. Los vascos ya le complicaron la vida al bloque azulgrana la temporada pasada y llegaron ponerse 0-2 en el Camp Nou hasta que aparecieron Messi y Luis Suárez.

Con menos ayuda del centro del campo que de costumbre, a Mesi le toca bajar a recibir y elaborar la jugada desde una posición muy retrasada. Ahora con Paulinho en nómina deberá preocuparse menos por crear y más por finalizar, su verdadera especialidad. Además, se cuenta con que Dembélé creará, tanto a él como a Suárez, muchos espacios al arrastrar con su velocidad y desmarques a varios defensores. Siempre se entendió a las mil maravillas con todos sus compañeros de ataque, aunque le está costando encontrar otros dos socios tan comprometidos con la causa como los que tuvo en su día cuando compartía delantera con Villa y Pedro, ya que le hacían todo el trabajo sucio, pese a ser dos de los iconos del aquel Barça y de la Selección.

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