Una vez conocida la imputación de Oleguer Pujol, el coordinador general de CDC, Josep Rull, en declaraciones a Radio 4, dijo observar «mucha gestualidad por parte de la justicia española, sobre todo en Cataluña», además de pedir respeto a la presunción de inocencia. En rueda de prensa, la portavoz de CDC, Mercè Conesa, rechazó pronunciarse sobre la imputación, porque, según dijo, «no es una cuestión de partido».
También el diputado de la CUP David Fernández habló de la «gestualidad de la justicia», tras lo que puso como ejemplo a Rodrigo Rato, de quien dijo que «no le fueron a detener en su casa por lo de Bankia».
Por otro lado, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, señaló que «las instituciones funcionan y la justicia actúa contra quien comete una irregularidad».
La presidenta del PP en Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, dijo que «la investigación abierta demuestra que se está ante una trama de presunta corrupción gravísima».
Para el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, «el escándalo de los Pujol empieza a ser de un tamaño absolutamente indignante», y reclamó que «se llegue hasta las últimas consecuencias».
Desde IU, Gaspar Llamazares exigió que la Fiscalía «se tome mucho más en serio» la investigación del «enriquecimiento desmesurado y probablemente ilícito» de la familia Pujol.
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(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)