Andreas Lubitz ocultó su baja, pero Germanwings no reaccionó ante su historial depresivo

Todos los diarios se hacen eco de las revelaciones de la Fiscalía y, desde distintas perspectivas, analizan la personalidad de Andreas Lubitz.

El diario EL PAÍS pone el énfasis en que «la compañía no reaccionó ante el largo historial depresivo del piloto», y, en cuanto a su personalidad, refleja su «pasión» por volar sobre los Alpes. Por su parte, EL MUNDO apunta a un «desengaño» amoroso «como espoleta», y abre su edición con el siguiente titular: «El copiloto ocultó su baja para poder volar tras dejarle su novia».

LA RAZÓN destaca que «Lubitz ocultó que estaba de baja por depresión», y en esta línea ABC, LA VANGUARDIA y EL PERIÓDICO resaltan que el copiloto «ocultó» que estaba de baja médica.

Andreas Lubitz, el copiloto alemán que según las primeras pesquisas estrelló el avión procedente de Barcelona con destino a Düsseldorf en los Alpes franceses con 150 personas a bordo, ocultó a la aerolínea Germanwings que había recibido recientemente una baja por enfermedad y estaba bajo tratamiento por depresión. La Fiscalía federal de Düsseldorf comunicó ayer que en los registros practicados en las dos viviendas que frecuentaba Lubitz se han encontrado documentos que arrojan luz sobre la situación personal del copiloto del vuelo 4U9525. «Se aprehendieron documentos médicos que apuntan a una enfermedad y su correspondiente tratamiento médico», entre ellos «bajas médicas, actuales e incluso vigentes para el día de los hechos, hechas pedazos», describió la Fiscalía en un comunicado. Germanwings aseguró que no recibió ningún parte de baja que impidiese trabajar a Andreas Lubitz.

La Fiscalía no dio cuenta de qué tipo de enfermedad aquejaba a Lubitz, aunque varios medios alemanes coincidieron en informar que el copiloto sufría problemas psicológicos. El SüddeutscheZeitung aseguró que una de las bajas médicas hallada en los registros había sido emitida por un neurólogo y psiquiatra. Por su parte, el rotativo ‘Bild’ publicó, citando «círculos de Lufthansa», que la pausa de seis meses que Lubitz hizo en 2009 durante su formación como piloto se debió a un «grave episodio depresivo» para el que necesitó tratamiento psiquiátrico.

Además, la Fiscalía dijo que en los registros no se han encontrado «indicios que apunten a un trasfondo político o religioso» en el comportamiento del copiloto. Al respecto, el portavoz del Ministerio de Interior alemán, Johannes Dimroth, aseguró ayer que, por el momento, no se ha encontrado «indicio» alguno de motivación terrorista, pese a que Berlín no da por cerrada del todo esta línea de investigación.

 


(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)

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