El primer trimestre de 2014 marcó el inicio de un nuevo ciclo de crecimiento en los resultados operativos de BBVA. El beneficio después de impuestos, excluyendo operaciones corporativas, creció un 18,7% respecto al del primer trimestre de 2013, hasta los 744 millones de euros. El beneficio atribuido alcanzó los 624 millones de euros, un 64% menos que en el mismo período del año anterior, debido a las mencionadas operaciones corporativas contabilizadas en los tres primeros meses de 2013.
“Estos resultados ponen en valor la fortaleza de nuestro modelo de negocio. Por un lado, confirman que sigue mejorando la calidad crediticia, y por otro, demuestran la consistencia de los ingresos recurrentes», afirmó el consejero delegado de BBVA, Ángel Cano. “En cuanto a nuestra estrategia, la prioridad es acelerar la transformación del Grupo hacia un modelo de negocio digital que dé una respuesta aún más ágil y conveniente a nuestros clientes, a través de cualquier canal, con nuevos servicios y aplicaciones”.La comparativa interanual de estos resultados trimestrales está condicionada por algunos factores, como la ausencia de operaciones corporativas en esta primera parte del año y el impacto negativo de la evolución de los tipos de cambio frente al euro. No obstante, la constancia en la generación de ingresos, el control de los gastos y los menores saneamientos contribuyeron a presentar una sólida cuenta de resultados.
BBVA generó, un trimestre más, un elevado nivel de ingresos. Entre enero y marzo, sin tener en cuenta la fluctuación de las divisas, el margen de intereses más las comisiones repuntaron un 6,7%, hasta los 4.376 millones de euros, frente a los del mismo periodo del año anterior. El margen bruto ascendió a 5.051 millones de euros, un 5,0% más que un año antes, también medido a tipos de cambio constantes. Los mercados desarrollados aportaron un 45% del margen bruto consolidado, mientras que las economías emergentes contribuyeron con un 55%.
(Fuente: BBVA)