Cómo aumentar el valor de una vivienda

En una situación como la actual, en la que el mercado inmobiliario todavía no se ha recuperado completamente de la crisis, acometer una reforma o rehabilitación en nuestra vivienda antes de alquilarla o ponerla a la venta puede suponernos un aumento de hasta el 25% de su valor. Dentro de las características de nuestra casa que influyen en su precio de venta, hay algunas que lógicamente no podemos alterar, como la ubicación, las buenas comunicaciones entre la zona y el resto de la ciudad o los comercios que se encuentran cerca. En cambio si podemos mediante algunas reformas, rehabilitar y mejorar la eficiencia energética de nuestro hogar, algo que influye mucho en el valor de las viviendas a nivel europeo, y que acabará siendo también importante en nuestro país por el ahorro energético que supone para los inquilinos y compradores.

Para rentabilizar un inmueble de segunda mano es fundamental mantenerlo en buen estado y con una imagen actual, siendo conscientes de las carencias y puntos fuertes para mejorarlos o potenciarlos. Antes de iniciar la obra, es también recomendable tener una idea aproximada del presupuesto con el que contamos, ya que existen subvenciones para la rehabilitación de edificios antiguos por parte de algunas comunidades autónomas que nos pueden ayudar, y también podemos recurrir a préstamos personales con la seguridad de que recuperaremos al vender la casa el dinero invertido. Empresas financieras, como Cofidis, nos pueden conceder un crédito de forma rápida para poder realizar nuestros proyectos y sacar el mayor rendimiento a nuestra vivienda.

Una vez claro el presupuesto, podemos empezar a proyectar la renovación, no olvidando que se trata de hacer de nuestra propiedad algo atractivo para los potenciales compradores, más que para nosotros. Así, podemos añadir o quitar dormitorios si tenemos conocimiento de que en nuestra zona los pisos más demandados tienen un número concreto de habitaciones, o eliminar tabiques y pilares innecesarios que nos quitan espacio y en pisos antiguos incluso aporta un aire extraño y poco práctico a la distribución de la vivienda. Los armarios empotrados y otras opciones de almacenaje aprovechando rincones y zonas muertas de la casa siempre son un plus de cara a los compradores. En cuanto a la cocina y baños, son lugares indispensables en el hogar que pueden echar para atrás a los clientes si están en muy mal estado, en ocasiones no es necesario hacer una gran obra, simplemente con renovar las puertas de los muebles, los tiradores, o colocar accesorios nuevos en la bañera y el inodoro podemos darle un toque renovado a estas habitaciones.

Autor: Édgar Cabreras.

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