Congreso del PP: Rajoy ofreció diálogo y la defensa de la unidad de España

El reelegido presidente del PP, Mariano Rajoy, clausuró ayer el XVIII Congreso del PP con un discurso en el que reivindicó la experiencia de su partido al servicio de los españoles, se reafirmó en su estrategia de seguir ofreciendo diálogo a la oposición y defendió el mandato constitucional y la unidad de España frente al desafío del separatismo en Cataluña.

Rajoy, en el Congreso Nacional del PP (Foto: PP)

Previamente, el presidente del Gobierno recordó que este año se celebra el 40 aniversario de las primeras elecciones democráticas, y que hace menos de tres años se produjo el relevo en la Jefatura del Estado «con normalidad institucional». También recordó con agradecimiento y cariño la figura de Manuel Fraga, y citó José María Aznar, ausente en el congreso, «con gratitud». «Sus años como presidente son un orgullo para el PP, y su Gobierno dejó una herencia de la que nos hemos beneficiado todos los españoles», señaló.

Respecto a Cataluña, Rajoy insistió en que su Gobierno no va a «comerciar» sobre la Constitución ni sobre la soberanía nacional, y dijo que hay que recuperar las instituciones catalanas para que vuelvan a estar al servicio de todos los catalanes, y no solo de los intereses independentistas. «Las instituciones son de todos, y ahora están en manos de los extremismos», afirmó. Según el líder del PP, «el secesionismo es una amputación, y no hay cirujano que lo salve». Lo que buscan los secesionistas, añadió, «es la eliminación de la soberanía nacional y saltarse la ley a la torera con la apelación a un derecho a decidir que no corresponde a unos pocos catalanes sino a todos los españoles». Así las cosas, advirtió de que «sobre el cumplimiento de la ley y la Constitución no es posible discusión alguna, ni tampoco sobre cómo ponerse de acuerdo para ver cómo se incumple la ley, porque eso supondría acabar con la democracia». En definitiva, concluyó, «no vamos a admitir la celebración de un referéndum que prohíbe nuestra Constitución, que busca la independencia de Cataluña y la ruptura de España».

Respecto al diálogo con la oposición, Rajoy recordó que la ausencia de mayorías en el Parlamento hace que hayan cambiado las circunstancias políticas, algo «a lo que todos debemos adaptarnos, tanto el Gobierno como la oposición» porque «España es responsabilidad de todos». «Nosotros hemos asumido una gran responsabilidad y necesitamos ayuda, pero no será fácil», dijo. «Confío en que se imponga la sensatez, España necesita estabilidad y certidumbre y para ello lo más importante es que el Gobierno pueda gobernar», señaló el presidente del Gobierno, que concibe el diálogo como un «peaje» sino como «base de la política». Para finalizar su discurso, dio las gracias a los representantes de Foro Asturias, Partido Aragonés, UPN, Coalición Canaria, y a dos dirigentes de Ciudadanos, Miguel Gutiérrez y Begoña Villacís presentes en el auditorio. «Esta mañana me ha llamado Albert Rivera, y le he pedido que no apretara mucho», bromeó.

 


(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)

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