El ex presidente del Gobierno y presidente de honor del PP, José María Aznar, participó ayer en la apertura de la Convención Nacional del PP, donde pidió «ambición», «valentía» y «empuje» para «recuperar el terreno que parece abandonado».
Ante la cúpula del partido, encabezada por el presidente, Mariano Rajoy, se preguntó: «¿Aspira realmente el Partido Popular a ganar las elecciones?» y apeló a los principios y valores que siempre ha defendido esta formación. «Hay que salir a cara descubierta, fieles a nosotros mismos, fieles a nuestro electorado. Seguros, predecibles y fiables», defendió. «¿Dónde está el PP?», interrogó, y animó a «despejar la niebla y confusión sobre lo que somos y lo que queremos».
Consideró que hay motivos «para la rectificación y para la enmienda» y, ante unas elecciones que tildó de «cruciales» porque en ellas «se decidirá si se pone fin o no a décadas de libertad y progreso», el PP debe estar «en primera línea, con la cabeza bien alta» y «listo para ir contra el miedo», creando «confianza en los españoles» y «ofreciéndoles propuestas ambiciosas». Subrayó que, frente a la falta de proyecto de la izquierda y de los nacionalismos, el PP es «el eje de la estabilidad de España» y «no debe equivocarse» a la hora de detectar «los desafíos reales de España». Por eso reclamó al partido «una política nacional clara: ley frente al que quiere romper la convivencia y ley frente a quien la ha dinamitado». «Nadie puede echar un pulso a la democracia y al Estado sin tener consecuencias. Y, desde luego, órdagos, ninguno. Secesiones, ninguna. Y chantajes, sencillamente no se aceptan», advirtió.
Aznar quiso dedicar una parte de su discurso a la lucha contra el terrorismo y recordó emocionado a Gregorio Ordóñez, pidiendo firmeza contra los terroristas y «memoria, dignidad y justicia» para las víctimas. «Los terroristas, en la cárcel cumpliendo sus penas; los que siguen apoyándoles y les exaltan, a los tribunales, y a las víctimas, estén donde estén, puertas abiertas y brazos extendidos». También se refirió a la corrupción, que definió como «un cáncer que no podemos tolerar». «Cada uno tiene que responder de sus actos. Yo respondo de los míos, del primero hasta el último, mirando a los ojos», proclamó.
Aznar aclaró: «Yo no vuelvo hoy de ninguna parte porque nunca me he ido a ninguna parte. Estoy donde siempre y estoy como siempre. Sigo creyendo que el Partido Popular es el mejor instrumento para defender los intereses de los españoles», y añadió: «Si queréis, contad conmigo. Estoy con vosotros».
EL PAÍS 1,12/EL MUNDO 1,6,7/ABC 1,18-21/LA VANGUARDIA 1,16-18/EL PERIÓDICO 1,18,19/LA RAZÓN 1,10-18/EL ECONOMISTA 49
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)