El sexo no es solo cosa de jóvenes. Según una investigación del centro de Estudios del Envejecimiento de la Universidad de Duke, en Estados Unidos la sexualidad de las mujeres suele mejorar a partir de los 40 años. ¿Qué cambios se experimentan para que la cuarta década sea considerada la edad de oro de la sexualidad femenina? Un estudio internacional de Gleeden.com revela qué cambia entre las sábanas de las cuarentañeras, y qué efectos tienen sobre la fidelidad.
La forma en que vivimos nuestra sexualidad varía con el paso de los años. Y todo indica que cambia… ¡para mejorar! Numerosos estudios demuestran que las mujeres se sienten más satisfechas y con más libido a partir de los 40. Un ejemplo claro es el estudio de la investigadora estadounidense Debby Herbenick, educadora en el Instituto Kinsey para la investigación en género y reproducción, que afirma que los orgasmos femeninos son mejores y más recurrentes a medida que cumplen años.
Silvia C. Carpallo, periodista, sexóloga y autora de «El orgasmo de mi vida», compara el sexo al deporte: se mejora en cuanto más se practica. Según Carpallo, «Se conoce mejor los gustos, los límites del cuerpo, las reacciones, y si además hemos experimentado tanto en solitario, como en pareja, como para conocernos mejor, podemos ampliar las posibilidades de placer. Además la capacidad sexual de la mujer, al contrario de lo que pasa con el hombre, aumenta». De hecho, muchas mujeres se sienten más predispuestas durante esta edad dorada a probar determinadas prácticas para añadir más picante a su sexualidad que en sus años mozos:
Según el sondeo de Gleeden.com, 3 de cada 4 mujeres de más de cuarenta años (el 76%) se sienten más predispuestas a utilizar juguetes durante sus relaciones íntimas que cuando eran más jóvenes. Además, la mitad también tiene una mentalidad más abierta respecto a la idea de tener una aventura extramarital (el 52%), o se siente más atraída por la cultura erótica que antes, ya sean libros o películas (el 51%). También son muchas, el 35%, las que ahora se atreven a cumplir sus fantasías más secretas… sean cuales sean.
La edad de oro… del adulterio
Según Myriam Zanatta, portavoz de Gleeden.com en España, «llegadas a la madurez, las mujeres se sienten más desinhibidas. Ahora que tienen más experiencia se sienten libres de probar lo que antes no hacían por vergüenza o miedo. Tienen más confianza en sí mismas, y quieren disfrutar del sexo sin complejos».
No es de extrañar, pues, que casi la mitad (el 43%) de las mujeres que buscan una aventura extraconyugal en el portal Gleeden.com tengan entre 40 y 65 años**. «Se tiende a pensar que los jóvenes son más infieles que los mayores, pero esto es un prejuicio. Lo que ocurre es que la forma de ser infiel también cambia a medida que pasan los años», declara Zanatta. «Mientras que la juventud lleva más bien a actuar de forma impulsiva, las mujeres maduras que son infieles suelen hacerlo de forma más premeditada, más consciente. Muchas buscan nuevas experiencias, nuevas sensaciones. Tienen ganas de vivir plenamente su sexualidad, se sienten más liberadas», concluye.
Carpallo también explica esta evolución de las necesidades sexuales: «Las necesidades que tenemos cambian a lo largo de los años en muchos sentidos, porque de hecho nosotros mismos cambiamos. Esto no significa que a más edad se busque más estabilidad, sino quizás todo lo contrario. Cuando llevamos años viviendo una misma vida, puede surgir la necesidad de vivir una vida diferente a la que hemos tenido hasta entonces. La cuestión es si podemos compartir esa nueva vida con esa misma pareja, o si esto ya no es suficiente».
* Sondeo Gleeden.com realizado online del 14/07/2014 al 01/08/2014 a 5.474 mujeres de entre 40 y 65 años de España, Francia, Italia, Reino Unido, Alemania, Suiza y Bélgica. Varias respuestas posibles.
** Extracción de datos a partir de las informaciones declaradas por el conjunto de miembros de Gleeden.com en sus perfiles el 1 de agosto 2014
(Fuente: Gleeden)