Y finalmente a la cuarta ocasión fue la vencida. El fin de semana pasado escribíamos que esperábamos que el Ibex atacase por cuarta vez los máximos y éste, finalmente, no ha decepcionado. Será por el mensaje de Janet Yellen, presidenta de la FED, abriendo las puertas a próximas subidas de tipos en la primer economía del mundo, aunque concediendo tiempo y sopesando los datos macro antes de actuar a pesar de no mencionar la palabra ‘paciente’ en su discurso del pasado miércoles. Será porque el euro, a finales de esta semana, se ha apreciado frente al dólar como consecuencia de ese mensaje de la FED y los índices americanos han subido ante el temor de que un dólar fuerte restase valor a las empresas americanas exportadoras. Será por el efecto del dolar sobre las monedas de países emergentes, las latinoamericanas en particular. Será porque los griegos no preocupan ya lo suficiente a pesar de los graves problemas que padece su economía y los inversores ven al Eurogrupo fuerte y vigilante ante los tejemanejes de los dirigentes griegos. Será por el triple vencimiento de futuros y opciones sobre índices acciones y tipos. Será porque el QE (quantitative easing) del BCE está empezando a hacer sus efectos sobre las bolsas. O será por el poder ejercido por el astro solar y la luna durante la mañana del viernes en el eclipse total de sol que pudo verse en distintos puntos del continente europeo.
La cuestión es que las bolsas subieron con fuerza este viernes y finalmente el Ibex pudo superar la cota de los 11.200 puntos con una subida de casi el 3% con un fuerte volumen negociado que da consistencia a la ruptura de los máximos. El índice cerró en los 11.419 puntos con una subida semanal del 3,5%, muy por encima del resto de índices europeos y americanos.
Resta ahora confirmar esta semana la continuidad de la ruptura de los máximos y ver si los inversores que estaban al margen de los mercados esperando coger tendencia se suben al tren e impulsan la bolsa española hacia los siguientes máximos de 12.200 puntos. El sector bancario a la cabeza estuvo presente en la fiesta alcista del viernes y, esta vez si, los pesos pesados de la bolsa española no se quedaron al margen y tuvieron fuerte revalorizaciones que ahora deben mantener.
Tal y como ya hemos comentado en anteriores semanas, es ocasión de comprar renta variable, aún no llega del todo tarde. ¿El qué comprar? Da igual. Bueno, no da igual. No compre chicharros ni pequeños valores aunque sean muy suculentos y tengan buenas perspectivas. En el Ibex hay grandes valores que dan buenos dividendos y que tienen mucho recorrido alcista a medio plazo. Apunte a cualquiera de ellos y acertará de pleno. Aquí tiene algunos nombres que, a un observador de la bolsa, le gustan: Santander, Repsol, Enagas, Iberdrola y Mapfre.
Por: El Observador – JM