El Banco de España ocultó en 2010 a los inversores y a las agencias de rating el auténtico estado de deterioro de Bancaja al fusionar esta entidad con Caja Madrid, destaca hoy el diario EL MUNDO, que alude a un informe interno del supervisor que figura en el sumario del ‘caso Bankia’.
En junio de 2010, siendo gobernador Miguel Ángel Fernández Ordóñez, el informe de la inspección descubrió que Bancaja tenía clasificados miles de millones como créditos a empresas solventes cuando en realidad eran de dudoso cobro. Sin embargo, la entidad decidió limitar «el reconocimiento» de dicho agujero con el fin de «no significarse en el mercado» y evitar que las agencias de calificación rebajaran aún más el rating de Bancaja y la dejaran sin liquidez, lo que habría alarmado a los inversores y dificultado su fusión con otras cajas. El diario precisa que siete días después Ordóñez autorizó la fusión con Caja Madrid.
El supervisor niega que ocultara información al juez del ‘caso Bankia’
El Banco de España aclaró ayer en un comunicado que la entidad ha ido remitiendo al juez instructor del caso Bankia la información específica que se le ha ido exigiendo dado que la documentación de inspección es «delicada y confidencial». «La Ley solo autoriza a remitir los datos y documentos solicitados por la autoridad judicial, sin que los servicios del Banco de España, al realizar la búsqueda de la documentación, puedan aplicar otros criterios que no sean los especificados en el correspondiente requerimiento», señala el texto.
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(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)