Menudo lío se montó ayer en el Bernabéu cuando Ángel Di María se llevaba las manos a los genitales cuando era sustituido mediado el segundo tiempo para dar paso a Gareth Bale. Todos interpretaron este gesto como una respuesta doble: al público por algunos pitos y al entrenador por el cambio. Pero él se defiende.
Di María ha dicho en una radio argentina que para nada quiso enviar un mensaje con ese gesto con sus manos a los genitales, sino que fue puro azar y que simplemente se acomodó esa parte íntima de su cuerpo.Pocos creen ya al centrocampista argentino, siempre envuelto en polémicas, y de quien se sospecha una ofensiva de presión al club para salir a bajo precio a otro equipo, posiblemente el PSG francés.
Carlo Ancelotti, que está de momento olvidando estas ofensas y poniendo al jugador sobre el terreno, dijo ayer en rueda de prensa que «si Di María ha contestado así al público, ha cometido un error, un doble error».
– Éste es el gesto en vídeo, ¿cómo lo interpretan?
El argentino sostiene que si hubiera sido un gesto de otro jugador, ni se habría notado:
– Próximos partidos del Real Madrid:
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