El Papa Francisco dijo ayer que es «aberrante» asesinar en nombre de Dios, pero añadió que «no se puede ofender» la religión o «burlarse» de ella. Así lo manifestó durante una rueda de prensa a bordo del avión en el que viajaba desde Sri Lanka hacia Filipinas, en la que dijo que la libertad de expresión «tiene límites».
Gráficamente, Francisco dijo que si alguien insulta a su madre «puede esperar un puñetazo«. El sumo pontífice no seguía así el consejo evangélico de Jesucristo de poner la otra mejilla.
En vídeo:
EL PAÍS 1,5/EL MUNDO 1,21/ABC 1,40,41/LA VANGUARDIA 1,4/EL PERIÓDICO 1,6/LA RAZÓN 36,37
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)