El vehículo del hombre que atacó la sede del PP contenía un explosivo de fabricación casera consistente en dos bombonas de butano, fertilizantes y un temporizador. El conductor, que fue detenido e identificado como Daniel Pérez Berlanga, pudo haber tenido éxito y causar una explosión importante: «El fallo o no del artefacto iba a depender del iniciador, que eran cabezas de cerilla, y si lo hubiera encendido podría haber funcionado», apuntó el jefe superior de Policía de Madrid, Alfonso José Fernández.
Pérez Berlanga, natural del municipio turolense de Bronchales, declaró ante los policías que su intención era «llamar la atención de los políticos por haberle arruinado la vida». Según EL PAÍS, su objetivo inicial era el Congreso de los Diputados pero optó por la sede del PP por su conocimiento limitado de Madrid. Fuentes policiales apuntaron que el atacante padece esquizofrenia y problemas con las drogas.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y el vicesecretario de Organización, Carlos Floriano, se desplazaron a la calle Génova para conocer los daños ocasionados, y se congratularon de que no hubiera que lamentar daños personales. En su cuenta de Twitter Rajoy escribió: «Ojalá que estas cosas no vuelvan a ocurrir en España». Cospedal lanzó un mensaje de «tranquilidad y sosiego» y agradecimiento a la Policía «por su rápida y eficaz respuesta». La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, destacó la ausencia de daños personales y evitó valorar las declaraciones de la eurodiputada de Podemos Teresa Rodríguez, que apuntó «a los resposnables de que la gente llegue a este nivel de desesperación».
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(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)