«A día de hoy no nos planteamos la suspensión del partido» ha dicho el Ministro del Interior.
El clásico del fútbol español, Real Madrid-Barça, del próximo sábado estará repleto de controles y de vigilancia policial, tres controles para llegar al estadio y arcos detectores de metales en cada acceso al estadio.
1.400 vigilates privados y al menos 1.000 policías vigilarán por la seguridad del encuentro al que se espera que acudan unas 100.000 personas en las cercanías del Santiago Bernabéu.