Don Juan Carlos se despidió ayer como jefe supremo de los ejércitos presidiendo en Madrid el acto central del Día de las Fuerzas Armadas.
El de ayer era el primer acto público al que asistían los Reyes y los Príncipes de Asturias desde que, el pasado lunes, el monarca anunciara su decisión de abdicar en favor de su hijo. Los cuatro fueron recibidos con aplausos y vítores por los cientos de personas que acudieron al Paseo del Prado para presenciar la tradicional parada militar. Tras la tradicional ofrenda a los caídos, siete aviones C-101 de la Patrulla Águila tiñeron el cielo con los colores de la bandera nacional para abrir el desfile de un batallón mixto formado por miembros de los tres ejércitos, la Guardia Civil y la Guardia Real.En la recepción oficial celebrada en el Palacio Real tras la parada militar, el ministro de Defensa, Pedro Morenés, invitó a los presentes a brindar «por el primer soldado y marino de España: por Su Majestad el Rey». «Brindad conmigo por España», le respondió Don Juan Carlos. Anteriormente, en declaraciones a TVE, Morenés aseguró que el relevo al mando de las Fuerzas Armadas se realizará con total «naturalidad». «Es un proceso que se produce por virtud de la ley», señaló, y adelantó que no habrá ninguna ceremonia especial.
El Gobierno aún tiene que definir qué tratamiento militar tendrá Don Juan Carlos después de que su hijo don Felipe sea proclamado Rey y, por lo tanto, se convierta en el mando supremo de las Fuerzas Armadas y único capitán general en activo. Algunas fuentes sostienen que podría pasar a la reserva o recibir el empleo de capitán general con carácter honorífico, empleo que ya han tenido anteriormente su padre, Don Juan de Borbón, Manuel Gutiérrez Mellado y Ángel Salas Larrazábal.
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(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)