Los ministros de Exteriores y Defensa de la Unión Europea (UE) autorizaron ayer la planificación de una misión naval en aguas del Mediterráneo para luchar contra las redes que trafican con inmigrantes.
Los ministros acordaron dar luz verde a esta misión siempre que cuente con el marco legal necesario, aún por concretar, que debe llegar a través de una resolución del Consejo de Naciones Unidas, de forma que, su aprobación final, se prevé para la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que tendrá lugar en junio en Bruselas.
La operación militar denominada EUNavforMed tiene como objetivo inutilizar los barcos de las mafias para afrontar el tráfico de personas. Su planteamiento está dividido en tres fases, y hasta contar con el visto bueno de Naciones Unidas, tan sólo se podrían implementar las dos primeras. En una primera fase, la misión prevé intercambiar información y patrulla en alta mar para detectar redes ilegales de inmigración.
A continuación, se contempla abordar, capturar o desviar a los barcos sospechosos que se aproximen a Europa en el caso de que no tengan pabellón, o si se cuenta con el permiso del Estado representado en su bandera en aguas internacionales. O en las territoriales del país concernido en tanto se cuente con su permiso o con una resolución del Consejo de Seguridad, La última fase implica tomar «todas las medidas necesarias» contra las embarcaciones y los activos, con el objeto de «desecharlas» o hacerlas «inoperables» en el territorio del Estado costero concernido, de acuerdo con una resolución del Consejo de Seguridad o el consentimiento de dicho país.
Los ministros también acordaron establecer el cuartel general de la nueva operación en Roma. Los gastos de la misión se han cifrado en 11,82 millones de euros para una fase de puesta en marcha de dos meses, más un mandato de doce meses.
La Alta Representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Federica Mogherini, dijo que «el punto fundamental no es tanto la destrucción del barco, sino del modelo de negocio».
El ministro de Exteriores, José Manuel García Margallo, dijo que España está «trabajando muy activamente» para que la resolución salga adelante, en tanto, según señaló, en el supuesto de que no se consiga «bastaría para cumplir los requisitos de legalidad internacional», una «solicitud expresa de intervención de las autoridades libias legítimas». Margallo precisó que las «operaciones en tierra» de la misión serían «la destrucción en tierra desde el aire o desde el mar de aquellas instalaciones de las que zarpan barcos».
Por su parte, el ministro luxemburgués de Exteriores, Jean Asselborn, dijo que se trata de «parar el modelo de negocio» de los traficantes. El titular de Exteriores de Italia, Paolo Gentiloni, dijo que la UE «ha reaccionado bien a los naufragios desde el inicio».
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(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)
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la verdad ese problema hay que detenerlo, y evitar acontecimientos lamentables ... Ramiro Helmeyer