El alto el fuego de tres días aceptado el jueves entre Israel y Hamás apenas duró dos horas. La tregua se rompió cuando Israel anunció el secuestro de uno de sus soldados en una operación realizada a través de uno de los túneles usados por Hamás, ataque en el que murieron otros dos soldados.
Por su parte, Hamás sólo reconoció que se produjeron combates antes del inicio del alto el fuego y dijo no tener ninguna noticia del teniente del Ejército israelí, por lo que, dijo, pudo ser asesinado durante el ataque. En los ataques del Ejército israelí en la localidad de Rafá, en el sur de la Franja de Gaza, murieron, al menos, 62 personasEl primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró en un comunicado que Israel «tomará todos los pasos necesarios contra quienes reclaman, aniquilan y aterrorizan a sus ciudadanos».
El presidente de EEUU, Barack Obama, acusó a Hamás de romper el alto el fuego «apenas minutos después» de que entrase en vigor y pidió la liberación incondicional del soldado israelí «secuestrado». El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, dijo que su país «condena en los términos más duros» el ataque de Hamás que provocó la muerte de dos soldados israelíes y la probable captura de otro militar.
El secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, se declaró «profundamente decepcionado» por la violación de la tregua y «preocupado» por la reanudación de la ofensiva.
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(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)