El no se impuso en el referéndum celebrado ayer en Grecia por una holgada mayoría. Según los resultados ofrecidos por el Ministerio del Interior heleno con el escrutinio completado, el no obtiene el 61,3% de los votos, mientras que el sí se queda con el 38,7%, con una participación registrada del 62,5%, en un jornada que transcurrió sin incidentes.
Según resaltan varios medios, con este resultado los griegos rechazan de forma rotunda la propuesta de los acreedores internacionales y las políticas de austeridad impuestas desde la Unión Europea.
Nada más conocerse los primeros resultados, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, señaló a través de un mensaje televisado a la nación que «el referéndum no tiene vencedores ni vencidos, pero demuestra que la democracia no puede ser chantajeada». «Ahora», añadió, «ha llegado el momento de restablecer la cohesión social» y de «reiniciar las negociaciones» con la UE para tratar de alcanzar un acuerdo lo antes posible.
El líder del principal partido de la oposición, Antonis Samaras, por su parte, defensor del sí, presentó su dimisión. El ya exdirigente de Nueva Democracia, pidió al Gobierno que haga todo lo posible para que Grecia vuelva a la normalidad cuanto antes.
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)