La oposición siria acusó ayer al régimen de Bachar El Asad de perpetrar un ataque con armas químicas en el este de Damasco, que podría haber causado la muerte a 1.300 personas, cientos de ellas mujeres y niños.
De confirmarse, sería el peor ataque de este tipo de los últimos 25 años. La oposición aportó como pruebas vídeos que muestran numerosos muertos y heridos con síntomas de haber sido expuestos a gas serín. El ataque coincide con la llegada a Siria de un equipo de expertos de la ONU para investigar el uso de armas químicas.El gobierno de El Asad reconoció que el área fue atacada pero negó el uso de armamento ilegal. «Se trata de una tentativa de torpedear el trabajo de los expertos llegados a Damasco el pasado domingo y de desviarles de su misión», aseguraron.
El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, reunido esta noche con carácter urgente, pidió «claridad» sobre el supuesto ataque con armas químicas. «Hay una fuerte preocupación entre los miembros del Consejo de Seguridad sobre las acusaciones y un sentido general de que debe haber claridad sobre lo que ocurrió y que la situación debe seguirse estrechamente», declaró la presidenta de turno del Consejo, María Cristina Perceval.
Un total de 35 países habían pedido al Consejo de Seguridad que incluyera estos hechos en la investigación que el grupo de expertos de la ONU está llevando a cabo, si bien finalmente no fue posible porque Rusia y China se opusieron.
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(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)