El Ministerio de Hacienda estaría dispuesto, como mínimo, a duplicar el límite exento de tributación de las indemnizaciones por despido que estableció en el anteproyecto de ley de reforma fiscal, según confirmaron a EL ECONOMISTA fuentes conocedoras de las conversaciones que el departamento que dirige Cristóbal Montoro mantiene con los agentes sociales.
Según el diario, Hacienda está recibiendo presiones de varios frentes, incluido el político y en las filas de su propio partido, para que el tope se eleve a 4.000 euros. El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, dijo ayer que el motivo de la propuesta de Hacienda atiende a principios de «neutralidad» y «justicia» fiscal.CINCO DÍAS apunta que, tras los primeros contactos entre los responsables de Hacienda con los agentes sociales, en el seno del Gobierno hay «dos sensibilidades» respecto al modelo a elegir. Una, que mantendría el sistema propuesto de un mínimo exento aunque estarían dispuestos a elevarlo. Y otra, que defiende emular el modelo de fiscalidad del País Vasco y Navarra, comunidades que tienen un tope máximo exento para todas las indemnizaciones fijado en 180.000 euros.
EL ECONOMISTA destaca que la reforma fiscal de Montoro «enfrenta a los barones del PP con el Ejecutivo». Madrid, Extremadura y Valencia encabezan «la revuelta de los ‘engañados'».
EL ECONOMISTA 1, 24, 25/CINCO DÍAS 22
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)