Las autoridades alemanas cancelaron ayer a última hora el partido de fútbol amistoso que iba a enfrentar a las selecciones de Alemania y Holanda en Hannover ante el temor de que se produjese un atentado, aunque tras analizar varios «objetos sospechosos» no se hallaron explosivos, según informó el responsable de Interior del estado federado de Baja Sajonia, Boris Pistorius.
Por su parte, el ministro de Interior alemán, Thomas de Maizière, justificó la «dura» y «amarga» decisión de suspender el encuentro por la serie de indicios que se habían ido acumulando a lo largo de la tarde. Maizièr habló de una «amenaza concreta» en el estadio.
El jefe de Policía de Hannover, Wolker Kluwe, informó que las puertas del estadio llevaban sólo 20 minutos abiertas, que decidieron no dejar entrar a nadie más y evacuar a los aficionados que ya habían accedido al estadio, acción que transcurrió sin incidentes. Estaba previsto que la canciller alemana, Angela Merkel, presenciara el encuentro, que se quería fuera un homenaje a las víctimas de los atentados de París. Una vez que se conoció la cancelación del encuentro, Merkel voló de regreso a Berlín.
El estado de amenaza en Hannover llevó a las fuerzas de seguridad a cerrar parte de la estación central de trenes tras hallarse en las cercanías un «objeto sospechoso» y a desalojar la sala de conciertos TUI Arena, que tras la alerta finalmente acogió el concierto de The Söhne Mannheims que tenía programado. Tras explosionar el objeto encontrado en la estación, se comprobó que no contenía material explosivo, por lo que se levantó el perímetro de seguridad establecido.
La cancelación del encuentro entre Alemania y Holanda vino a sumarse a la del partido entre Bélgica y España, que debería haberse celebrado ayer en Bruselas, y que fue suspendido la noche del lunes.
Los diarios destacan el hecho de que se hayan tenido que suspender dos partidos por amenazas terroristas. «El miedo paraliza al deporte rey», titula en su primera ABC. Por su parte, EL PERIÓDICO dice que «el miedo gana el partido», y LA VANGUARDIA habla de «el poder de la amenaza». LA RAZÓN resalta que «el fútbol se blinda», y añade que el Gobierno prepara medidas para reformar la seguridad en próximos partidos como el Madrid-Barça del sábado. Sobre este encuentro, EL PAÍS apunta que será «un clásico blindado con policías». En este sentido, EL PERIÓDICO apunta que habrá «máxima vigilancia en el clásico del sábado en el Bernabéu». También EL MUNDO, dice que las medidas de seguridad se reforzarán, pero se pregunta: «¿Peligra el Madrid-Barça?».
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)