El ex director general de Deportes del Gobierno balear, José Luis ‘Pepote’ Ballester, incriminó ayer de manera clara y directa al expresidente balear Jaume Matas y a Iñaki Urdangarin en la trama de desvío de fondos del caso Nóos, en la segunda sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Palma.
Ballester, que colabora con la fiscalía desde 2010, admitió irregularidades administrativas del Gobierno balear presidido por Matas para beneficiar al marido de la Infanta Cristina. Según declaró, «el objetivo era contratar a Urdangarin y todo lo que viniera de él». «No se discutían las cosas que el presidente decía», afirmó. Y nadie se planteaba si había que negociar los contratos, que en la mayoría de los casos vulneraban la ley, o buscar alternativas, según su testimonio.
El testigo relató actas de reuniones que nunca se celebraron para organizar los encuentros de Illes Balears Forum de 2005 y 2006, valorados en 1,2 y 1,1 millones, respectivamente, a través de la fundación Illesport -presidida por Matas- y la empresa de Urdangarin y su socio, Diego Torres, así como la presentación de presupuestos ficticios para «vestir al santo», en palabras de Ballester, que también refirió órdenes de Matas para pagar a Urdangarin facturas de trabajos que no se habían hecho.
EL PAÍS 1,17,18/EL MUNDO 8,9/ABC 2,24,25/LA VANGUARDIA 1,18/EL PERIÓDICO 1,18,19/LA RAZÓN 1,18,19/CINCO DÍAS 27/EL ECONOMISTA 14
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)