Con el mismo criterio bajo el cual se le pide al Rey don Juan Carlos que abdique en favor del Príncipe Felipe, el rey Alberto II de Bélgica dejó el trono a su hijo, Felipe de Brabante. Se reabre así el debate sobre el futuro de la corona española.
Consideró que su hijo Felipe de Brabante está «bien preparado» para el relevo, que tendrá lugar el 21 de julio, día de la fiesta nacional.
Los diarios destacan que la decisión causó sorpresa en el país. Aunque los rumores persistían desde hace años, el anuncio fue algo improvisado.
Según EL PAÍS, el rey Alberto de Bélgica «abdica acosado por los escándalos» y habla de «un adiós por la puerta de atrás».
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)