Según fuentes judiciales y policiales citadas por EL PAÍS, agentes encubiertos de la CIA actúan en ocasiones al margen de la ley en España.
El CNI logra cada año cientos de autorizaciones judiciales para conseguir datos privados de telefonía o internet. Entre sus objetivos hay algunos «permanentes», cuyo seguimiento se prorroga cada tres meses.
Según informa EL PAÍS, dirigentes del nacionalismo radical vasco figuran en este grupo. Hay otras autorizaciones «extensas», pero temporales, como grupos del colectivo paquistaní de Barcelona. El CNI está al margen de la Ley de Protección de Datos, por lo que puede almacenar indefinidamente los registros de comunicaciones.
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)