La CUP se mostró ayer dispuesta a dar su apoyo a un presidente de la Generalitat que provenga de Convergència, siempre que no sea Artur Mas.
Así lo declaró a los medios de comunicación el diputado por Gerona Benet Salellas, que participó en Perpiñán (Francia) en la reunión del consejo político de la CUP que ratificó que la formación independentista no se presentará a las elecciones generales del 20-D. La izquierda independentista reitera de esta manera su decisión de vetar al actual mandatario en funciones y está previsto que lo plasme de forma definitiva mañana, durante el debate de investidura que tendrá lugar en el Parlamento de Cataluña. Para evitar bloquear el proceso de investidura, no obstante, la CUP pondrá en marcha, después del lunes, «una propuesta alternativa a la de Mas» puesto que, según explicó Sallelas, «comienza a ser el momento en que, si desde Junts pel Sí no se hace una propuesta, la hagamos nosotros». «Estamos hablando de un escenario post intento de investidura de Artur Mas, que evidentemente será una investidura fallida», añadió.
Salellas, uno de los pocos representantes de la CUP que habló tras la asamblea a puerta cerrada de la formación, no mencionó ningún nombre en concreto. Sí admitió que la formación someterá a debate interno el nombre que se acuerde con Junts pel Sí y genere consenso. Incluso si ese nombre procede de un miembro de CDC, socio de la coalición que ganó las elecciones del 27-S. Si existe acuerdo, añadió el representante de la CUP, la izquierda independentista avalará al nuevo presidente de la Generalitat y «se demostrará que no hay ningún chantaje en relación a la persona candidata».
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)