El cruce de declaraciones mantenido en los últimos días por partidarios de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, y sectores afines al vicesecretario y encargado de asuntos territoriales, Javier Arenas, ha hecho aflorar una guerra interna en el partido en vísperas de que el martes se reúna la Junta Directiva Nacional.
Según destacan varios diarios, se espera un gesto de disciplina por parte del presidente Mariano Rajoy, que insistirá en retomar y fortalecer el mensaje de unidad en el seno del partido de cara a las citas electorales que se avecinan.
Aunque Mariano Rajoy no es dado a gestos de autoridad, porque nunca los ha necesitado, al menos desde que está en La Moncloa, según señala EL PAÍS, nadie duda de que en esta ocasión tendrá que hacerlos para acallar las voces disidentes y retomar la dirección del partido.
EL MUNDO, en la misma línea, considera que en este caso se han dado suficientes muestras de indisciplina para que actúe o, al menos, haga un gesto claro de autoridad. «El PP», aseguraba ayer un alto cargo citado por el diario, «es mucho más que las diferencias entre Cospedal y Arenas. Los candidatos que se presentan a las municipales merecen un respeto. El 90% ni cobra. Estos asuntos se resuelven en un despacho». Rajoy, en todo caso, y haga lo que haga, «cuenta con apoyo de los barones», concluye el diario.
LA RAZÓN indica, por su parte, que Rajoy está centrado en el programa electoral para las autonómicas y municipales de mayo y, por lo tanto, no prevé realizar ningún cambio en la cúpula del PP hasta las elecciones generales. El entorno del presidente, añade el diario, niega que su intención sea dar «un golpe de mano» en el actual equipo directivo, por lo que no tendrían sentido las filtraciones que apuntan a una salida de Cospedal.
EL PAÍS 1, 10/EL MUNDO 1,7/ABC 2, 16-19/LA RAZÓN 1, 10/LA VANGUARDIA 11/CINCO DÍAS 30
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)