El juez Pablo Ruz dictó ayer un auto de procesamiento contra 15 presuntos miembros de una célula terrorista que actuaba en Madrid y tenía el Centro Cultural Islámico como punto de reunión, captación y financiación.
Ruz considera que desde 2011 existía «una célula o estructura, establecida en Madrid, que estaría desarrollando, bajo el ideario yihadista de extensiones territoriales próximas a Al Qaeda en Siria, labores de captación, radicalización y posterior envío de muyahidines para realizar acciones terroristas a zonas de conflicto armado».
Los procesados seguían las directrices del grupo Jabhat Al-Nusra o al Estado Islámico. Por su residencia en España se hacían llamar Brigada Al Andalus. A la cabeza del grupo estaba Lahcen Ikassrien, «líder carismático de la organización», y Omar al Harchi, huido, «principal líder operativo y religioso responsable de las acciones de captación y adoctrinamiento».
Por otro lado, los ministros de Defensa de la Iniciativa 5+5 acordaron ayer en Granada impulsar el intercambio de información en la lucha contra el yihadismo y ampliar el campo de batalla al ciberterrorismo.
EL PAÍS 1, 18/EL MUNDO 14, 15/LA RAZÓN 18
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)