La nueva tarifa eléctrica denominada Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor, que se instauró en abril y afecta a 16 millones de clientes, ha hecho descender el precio mensual de la electricidad entre un 10% y un 15%, según fuentes del sector consultadas por el diario EL PAÍS.
La rebaja se calcula teniendo en cuenta los impuestos y el contrato de potencia. El nuevo mecanismo determina un precio distinto de la electricidad para cada hora o periodo de la facturación según los resultados de los mercados de energía eléctrica que tiene en cuenta el coste de producción de la electricidad, los peajes y los costes de comercialización.La disminución, según las fuentes consultadas, se explica por la combinación de la eliminación de la prima de riesgo incluida en la extinta tarifa de último recurso (TUR), por los participantes en la subasta y la disminución del término de energía de los peajes de acceso tanto en la orden de peajes de agosto de 2013 como en la de febrero de 2014.
La instauración del PVPC fue aprobada por el Gobierno para acabar con las subastas que fijaban el precio trimestral con una potencia contratada inferior a 10 kwh. Desde la semana pasada los consumidores pueden elegir la oferta con un precio fijo de la energía para un año que ofrecen las comercializadoras, a las que el Gobierno exigió como una fase de transición hasta la implantación definitiva del nuevo sistema horario. Según la Comisión Nacional del Mercado de Valores, «la diferencia existente para un pequeño consumidor entre contratar la oferta más barata y a más cara disponible en este momento en el mercado supera los 100 euros al año».
EL PAÍS 1, 18
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)