El jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, descartó ayer que vaya a realizar «lo que se entiende por una crisis» de Gobierno, algo que, dijo, no tendría mucho sentido «a pocos meses de unas elecciones», e insistió en que no tiene previsto variar su política económica ahora que empieza a dar resultados. Pero la realidad es otra: se le fueron al traste sus planes con varios ‘ministrables’.
En Baiona, al término de la XXVIII cumbre hispano-lusa, y ante la insistencia de los periodistas de si iba a realizar ajustes en el Gobierno, Rajoy aseguró: «Cuando haya algo, si lo hay, lo sabrán». Respecto a Alberto Núñez Feijóo, que algunos diarios incluían en la quiniela de futuros ministros, el jefe del Ejecutivo dijo que está de acuerdo con él en que «está aquí elegido por los gallegos para llevar adelante un programa de gobierno».
«Rajoy regresa al ‘no’ a la crisis», titula EL MUNDO. Para ABC, Rajoy «descarta abordar una gran crisis de Gobierno, pero no un ajuste». «Rajoy descarta una amplia crisis de gobierno por la cercanía electoral», es el titular de LA VANGUARDIA.
Pero, al parecer, las verdaderas razones por las que Rajoy no ha hecho cambios en el Gobierno son otras.
LA RAZÓN informa que los cambios que realizó Rajoy en el PP se quedaron finalmente en «segundo nivel» porque María Dolores de Cospedal rechazó la oferta de ir al Ministerio de Educación y prefirió mantenerse como secretaria general. Rajoy también tanteó a Carlos Floriano, una vez que decidió que abandonase la Vicesecretaría de Organización y de Comunicación. Según el diario, al fallarle la opción de actuar en la Secretaría General, optó por la vía de tomar él personalmente el control del partido.
EL PAÍS 18/EL MUNDO 6/ABC 2, 26/LA VANGUARDIA 20/LA RAZÓN 1, 10, 11/EL ECONOMISTA 48
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)