Los líderes latinoamericanos han arropado al presidente de Bolivia, Evo Morales, en el acto celebrado al margen de la Unasur en Cochabamba y han exigido a España, Francia, Italia y Portugal que pidan «disculpas públicas» por cerrar su espacio aéreo al avión del presidente boliviano ante la sospecha de que el exagente de la CIA Edward Snowden iba a bordo. «El agravio sufrido por el presidente Morales ofende no solamente al pueblo boliviano, sino a todas nuestras naciones», señala el manifiesto.
Allí en Bolivia, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo que «quien se mete con Bolivia, se mete con Venezuela» y responsabilizó a la CIA de ese «amedrentamiento» en un «intento desesperado» por ocultar la información que guarda Snowden.
Maduro anunció que evaluarán sus relaciones con España por pretender, supuestamente, registrar el avión de Morales. Maduro tildó de «indigno» y «abusador» al presidente español, Mariano Rajoy. España negó que quisiera registrar la aeronave y ayer el embajador en Caracas entregó una carta al Gobierno venezolano explicando el incidente.
En la misma línea, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, insistió en que lo que «lo que es con Bolivia es con todos los compatriotas latinoamericanos», criticó la «doble moral» en las relaciones internacionales y denunció que presidentes de la Unasur quisieron «bloquear» la reunión.
La presidenta argentina, Cristina Fernández, solicitó «serena, pero muy seriamente a quienes han violado el Derecho Internacional que subsanen esto y se hagan cargo de los errores cometidos».
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)