Agentes de la Unidad de Delitos Económicos y Financieros (UDEF) de la Policía Nacional detuvieron ayer a Oleguer Pujol, el menor de los siete hijos del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, al tiempo que registraron su casa de Barcelona y quince empresas vinculadas a él en Madrid, Valencia y Melilla, por orden del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz.
Tras 7 horas de registro acompañados de perros especializados en detectar dinero, los agentes trasladaron a Oleguer Pujol a la comisaria para tomarle declaración como imputado por los delitos de blanqueo de capitales y contra la Hacienda Pública. Al poco tiempo salió en libertad sin cargos después de acogerse a su derecho a no declarar. En el transcurso de estas operaciones también se registró el domicilio de su socio, Luis Iglesias.
Estas diligencias ordenadas por el magistrado se sustentan en una querella presentada por Podemos -Guanyem, así como en otra denuncia que esta semana entregó al juez la Fiscalía Anticorrupción. Ambas ponen en cuestión la legalidad de siete operaciones inmobiliarias de miles de euros realizadas por Oleguer Pujol con dinero procedente de las Islas Vírgenes, considerado paraíso fiscal. Entre ellas, se encuentran la compra de 1.152 oficinas del Banco Santander, con un valor de 2.117 millones, la adquisición de inmuebles a Bankia o la compra de un hotel en Canarias, entre otras. Además, según detalla ABC, ocho bancos, todos extranjeros menos La Caixa, le prestaron un total de 1.600 millones.
Los diarios recuerdan que la causa contra Oleguer es la quinta de una cadena de procedimientos sobre la familia Pujol. Terminado el operativo policial, el abogado de la familia, Cristóbal Martell, aseguró que el caso «no tiene recorrido penal». «El registro, paradójicamente, aportará descargo a la defensa», añadió.
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(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)