Con estos resultados, según destacan los diarios, la gobernabilidad se hace difícil puesto que ningún partido obtiene la mayoría suficiente para hacerlo en solitario y dependerá de las negociaciones postelectorales.
Como partido vencedor de los comicios, el PP asumirá la responsabilidad de formar gobierno, según confirmó anoche el presidente en funciones, Mariano Rajoy, en sus primeras declaraciones. Los populares podrían buscar un acuerdo con Ciudadanos, pero ese pacto no conseguiría alcanzar la mayoría absoluta (176 diputados) y podría ser bloqueado por el resto de formaciones. En este contexto, el PSOE podría intentar encabezar una alternativa de gobierno de izquierda sumando al menos los apoyos de Podemos y UP-IU.
Junto a la necesidad de buscar acuerdos para la gobernabilidad, el resultado de las elecciones celebradas ayer confirman el fin del bipartidismo que PP y PSOE habían mantenido hasta ahora, con la consolidación electoral de los dos partidos emergentes, Podemos y, en menor medida, Ciudadanos. El bipartidismo PP-PSOE, que llegó a sumar el 80% del voto escrutado en pasadas elecciones, mantiene nos obstante un apoyo superior al 50%.
Tras la frustrada operación de conseguir una lista conjunta con Podemos, la lista de Unidad Popular-Izquierda Unida, que encabeza Alberto Garzón, se queda con dos diputados, lejos de los once logrados en los pasados comicios y también de los cinco que permitirían tener grupo parlamentario propio.
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)