El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, desvinculó ayer un posible apoyo previo del PSOE al proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado para que el Ejecutivo envíe las cuentas de 2017 al Parlamento. Rajoy, que intervino en el ForoABC, destacó la importancia de que ya se haya aprobado el techo de gasto del Estado y se hayan fijado los objetivos de estabilidad presupuestaria de todas las administraciones.
El jefe del Ejecutivo, recordó que estas iniciativas han sido posibles gracias a un acuerdo con el PSOE, Ciudadanos, Coalición Canaria y el PNV. Respecto a la posibilidad de que el pacto previo con el PSOE sea una condición para enviar a las Cortes el proyecto de ley presupuestario, respondió que «no necesariamente», tras lo que señaló que ese entendimiento con los socialistas sería positivo, pero que entiende la posición de este partido y que el Presupuesto podría aprobarse sin esta formación. «Cuanto más apoyo tengamos, mejor, pero hay que entender las posiciones de cada uno y respetar su voluntad», añadió.
Rajoy, acompañado por la vicepresidenta del Gobierno, Soraya, Sáenz de Santamaría, varios ministros, la presidenta del Congreso, Ana Pastor, dirigentes de la cúpula del PP y numerosos empresarios. Dijo que no sopesa la posibilidad de elecciones anticipadas y reiteró que va a intentar que la legislatura dure cuatro años. «Voy a intentar que sea larga y fructífera. Voy a hacer todo cuanto estén mis manos para no adelantarlas», apuntó.
En relación con la situación en el PSOE, elogió al presidente de la gestora, Javier Fernandez. «A lo mejor no le hago un favor, pero tengo muy buena opinión de él» y le calificó de «hombre sensato y razonable». No obstante, declinó pronunciarse sobre quién podría ser el nuevo secretario general socialista.
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)