El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, asegura en una entrevista publicada en el diario británico Financial Times que no tiene un «sucesor natural» en el PP, algo que a su juicio «no es malo».
Afirma sentirse «bien» y «motivado» ante las nuevas elecciones. «Mi trabajo está a medio hacer», indica y defiende «una gran coalición» tras los comicios para «consolidar la recuperación». Defiende el «esfuerzo por cumplir con las reglas del juego» de España y recuerda la reducción del déficit «en 4,3 puntos porcentuales en cuatro años, incluso habiendo pasado dos años por una recesión», al tiempo que adelanta una posible bajada de impuestos si es reelegido y si «los ingresos tributarios siguen aumentando como lo están haciendo actualmente». Por otro lado, afea al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, que exija al PP «deshacerse de su líder» y le pide «respetar la voluntad» de los votantes.
En este sentido, el PP no hará una campaña dura ni de ataque, según adelantó ayer el vicesecretario Javier Maroto. «Nuestro gran objetivo de cara al 26-J es aglutinar el voto moderado y útil en torno al liderazgo del PP», dijo, y apeló a «todos los moderados» a «estar juntos». «El PP busca el voto moderado que se fugó con Rivera», titula EL PAÍS. Según subraya LA VANGUARDIA, «Rajoy modifica su agenda y presentará en Barcelona su programa electoral».
EL PAÍS 19/EL MUNDO 13/ABC 2,20,21/LA VANGUARDIA 16/LA RAZÓN 20/CINCO DÍAS 1,25
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)