El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, presentó ayer el texto del anteproyecto que contiene los detalles de la reforma fiscal que entrará en vigor en 2015.
Trabajadores (Foto: Ministerio Empleo)
Entre las novedades, la reforma incluye que los trabajadores despedidos desde el pasado 20 de junio deberán tributar por las indemnizaciones percibidas, siempre que su sueldo fuera superior a 20.000 euros anuales y por la cantidad que excede de 2.000 euros por año trabajado. Según Montoro, la medida trata de evitar «el abuso de la utilización de los despidos improcedentes» que pactan trabajador y empresa.
Entre otros cambios, la reforma fiscal también elevará el mínimo personal del contribuyente exento de impuestos a 5.550 euros anuales, y se reduce la deducción por aportaciones a planes de pensiones privados a 8.000 euros anuales. Asimismo, los nuevos contratos de alquiler que se firmen a partir del 1 de enero de 2015 ya no tendrán deducciones fiscales para sus inquilinos, y los propietarios de las viviendas verán reducido del 60% al 50% la deducción de la renta que obtengan con el alquiler.
Con respecto a los autónomos, el Gobierno rebajará las retenciones del IRPF para estos profesionales del 21% al 19%, y creará un tipo reducido del 15% para los que tengan rentas inferiores a 12.000 euros. En cuanto al sistema de módulos, se reduce el umbral de exclusión de 450.000 a 150.000 euros y de 300.000 a 150.000 euros de gasto.
En cuanto al impuesto de sociedades, se mantendrá en el 30% para las entidades de crédito y las empresas dedicadas a la exploración, investigación y explotación de hidrocarburos. El secretario de Estado de Hacienda, Miguel Ferre, explicó que el sector financiero «se ha visto bien tratado» durante la crisis y se ha beneficiado de programas de asistencia que no se han dado en otros sectores, con lo que mantenerles el tipo el 30% «compensa esta asistencia».
Sobre el IVA, se mantiene como está excepto en el sanitario, que deberá adecuarse a una sentencia europea. Así, gafas y lentillas, prótesis, sillas de ruedas y muletas, gasas, botiquines y vendas mantendrán un IVA reducido del 10%, en tanto que sube al tipo general del 21% equipos médicos, aparaTos, instrumental sanitario y productos farmacéuticos.
Las plusvalías obtenidas en un mismo año dejarán de tributar al tipo marginal, de hasta el 52%, e irán al tipo que les corresponda en la tarifa de ahorro, que oscilan entre el 20% y el 24% en 2015. También se crean los planes Ahorro 5, que no tributarán por los rendimientos generados si la inversión se mantiene un mínimo de cinco años.
En cuanto a los impatriados, se fija un tipo del 24% en los primeros 600.000 euros de sueldo y el resto tributará al tipo marginal máximo como cualquier otro contribuyente. Sin embargo, los deportistas profesionales no se beneficiarán de esta modificación y tributarán al tipo marginal máximo, del 47%, a partir de 2015.
Por otro lado, en el cine se elevan los incentivos y se fija una deducción del 15% de los gastos de producciones extranjeras en territorio español.
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, dijo que la reforma fiscal es la que «conviene» al país ahora que las cosas «han cambiado», lo que permite al Gobierno plantear una rebaja de impuestos con la que pretende impulsar la creación de empleo, mejorar la capacidad de competir de las empresas y ser consecuente con los objetivos de déficit comprometidos. Montoro insistió en que las grandes cifras de la reforma son «perfectamente coherentes» con el programa de estabilidad. Asimismo, defendió el «respeto» que ha mostrado el Gobierno al redactar una reforma que «no entra ni toca nada» de la autonomía de las comunidades.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, aseguró ayer, desde Gdansk (Polonia) antes de la cumbre hispano-polaca, que «la bajada de impuestos» aprobada por el Ejecutivo pretende «mejorar el crecimiento económico y que aumente la actividad».
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)