La sonda Rosseta ha enviado las primeras imágenes de la historia desde un asteroide. El sueño que parecía ciencia ficción se ha cumplido. Tras 6.400 millones de kilómetros recorridos y 10 años de viaje Rosseta ha posado su módulo de aterrizaje la sonda robótica Philae sobre el asteroide 67P/Churyumov-Gerasimenko y ha enviado las imágenes del asteroide.
El aterrizaje no ha estado exento de riesgos ya que Philae ha rebotado 3 veces sobre la superficie hasta que se ha posado finalmente. Uno de los sistemas de anclaje no ha funcionado, por el momento y el módulo está sujeto sólo por el sistema de «pinchos» de las «patas».
Estas son las imágenes enviadas por Rosseta del asteroide y de su superficie.