El secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, aseguró ayer que el presidente, Barack Obama, ha ordenado movimientos específicos al Pentágono para preparar una posible acción militar en Siria que «requiere posicionar» las fuerzas militares estadounidenses para cualquier decisión que tome el presidente.
Barack Obama reconoció ayer, en una entrevista a la Cadena CNN, que las informaciones sobre un presunto ataque químico por parte del régimen sirio constituyen un «suceso de grave preocupación» que requerirá «la atención de EEUU». No obstante, advirtió del coste que una eventual intervención militar podría tener.
El ministro británico de Exteriores, William Hague, aseguró que las posibilidades de que las denuncias de la oposición siria sean una manipulación son «cada vez menores», y se mostró convencido de que se ha producido un ataque químico.
Mientras, el secretario general de naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha insistido en la necesidad de realizar una investigación «minuciosa» sobre el supuesto ataque químico y ha pedido al régimen sirio que confirme si ofrecerá su cooperación a la misión de la ONU que está en Siria para inspeccionar el ataque.
La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, reclamó ayer «urgencia» y «responsabilidad» a la comunidad internacional para contribuir a poner fin a la violencia en Siria y se ha sumado al llamamiento de la ONU para investigar de forma «exhaustiva e imparcial» el uso de armas químicas.
Por otro lado el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) señaló que hay un millón de niños sirios que se han convertido en refugiados, de los cuales 740.000 son menores de 11 años.
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)