Las redes sociales y determinados foros siguen siendo las principales armas que emplean los líderes islamistas para reclutar muyahidines, si bien también utilizan a gran escala los centros penitenciarios, los aledaños de algunas mezquitas, locutorios e incluso carnicerías hadal, según informa hoy ABC.
El diario detalla que el Ministerio del Interior controla a 1.500 presos musulmanes que no cumplen condena por delitos de terrorismo pero cuyo comportamiento hace sospechar que se aproximaban a postulados de la yihad. En la actualidad son objeto de especial observación medio centenar, mayoritariamente de Marruecos y Argelia.
ABC 1, 18, 19
(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)