Terrorismo islamista: Francia, Bélgica y Alemania detienen en total a una veintena de sospechosos

La acción policial contra el yihadismo en Europa continuó ayer con redadas llevadas a cabo por las policías y unidades antiterroristas de Francia, Bélgica y Alemania que supusieron la detención de decenas de sospechosos. Tras el arresto de 13 yihadistas en Bélgica el pasado jueves, ayer los servicios de seguridad franceses detuvieron a 12 personas relacionadas con los atentados de la semana pasada y en Alemania la policía detuvo en Berlín a dos turcos presuntamente ligados al Estado Islámico.

La red desarticulada en Bélgica tenía como objetivo cometer atentados inminentes contra policías en la vía pública y comisarías, según informó ayer la Fiscalía, que ha presentado cargos contra cinco de los trece detenidos en la operación. El Gobierno belga adoptó ayer una serie de medidas antiterroristas, incluida la posibilidad de recurrir al Ejército en situaciones concretas para reforzar la seguridad. Así lo detalló el primer ministro, Charles Michel, quien pidió a los países de la Unión Europea la celebración de una «cumbre formal» de jefes de Estado y de Gobierno en febrero para adoptar medidas dirigidas a combatir el terrorismo.

El primer ministro francés, Manuel Valls, señaló ayer que, aunque hay que ser prudentes, todo parece indicar que no hay «vínculo directo» entre los atentados de París y la operación antiterrorista en Bélgica, más allá de atentar contra los «valores» occidentales. Al respecto, Valls resaltó que lo ocurrido en las últimas fechas es la constatación de una amenaza que existe «desde hace tiempo y que ha adquirido amplitud particular después de los atentados de París. En referencia a las detenciones de ayer en la periferia de París, Valls subrayó que muestran la determinación del Estado para desmantelar la red que participó en los ataques, y la intención de actuar «de forma implacable contra ellos».

Por otro lado, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, fue recibido ayer por el presidente francés, François Hollande, a quien transmitió el «dolor» que siente EEUU tras los atentados de París. Kerry afirmó que Francia ha dado una «lección al mundo» con su reacción a los ataques, y apostó por seguir reforzando la colaboración entre París y Washington para «encontrar las respuestas necesarias» a las nuevas amenazas internacionales.

Entretanto, la líder del Frente Nacional, Marine Le Pen, consideró necesario adoptar medidas para hacer frente a la amenaza terrorista. Reconoció que el presidente francés, François Hollande, «ha estado a la altura» durante esta semana de conmoción, pero que no se han adoptado las medidas «de fondo» necesarias para hacer frente a la envergadura del desafío. «Ya no nos enfrentamos a Bin Laden. El perfil del terrorista hoy es el de gentuza radicalizada», dijo Le Pen, para quien los políticos franceses han estado «cegados pensando que el problema estaba en Siria» o en el extranjero, y no dentro de Francia. Entre otras medidas, reclamó la suspensión de Schengen, que definió como «paraíso de los yihadistas».

 


(Texto de elaboración propia realizado a partir del resumen de noticias de los servicios de prensa de Moncloa)

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