La sangre de Siria… y Ucrania (breve análisis internacional), opinión de @CarlosParedesP

/ 3 septiembre 2015
Carlos Paredes (@CarlosParedesP)

Carlos Paredes (@CarlosParedesP)

“La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que sí se conocen pero que no se masacran” Paul Ambroise Valéry

Siria es la enésima carta de un juego de naipes que los contrincantes mantienen dormida mientras se reparten el mundo, en espera de que llegue el momento propicio para jugarla. El conflicto Sirio forma parte de la misma partida que Ucrania. Un juego de psicópatas donde las personas son nadie, “los nadie que valen menos que la bala que los mata” que escribiera Galeano.

De un lado Rusia y países satélite, que por más que evoquen nostalgia de algunos, nada tienen que ver ni con el comunismo, ni con las libertades, ni con los derechos humanos (si es que alguna vez los hubo).

Del otro lado, el bloque occidental con la Unión Europea (Alemania y en menor medida Francia, Inglaterra) a la cabeza, Estados Unidos, y sus países satélite.

Siria aloja en su territorio la base naval rusa de Tartus. Un enclave geoestratégico fundamental para la presencia militar rusa en el Mediterráneo Oriental y Oriente Medio.

Según distintas fuentes, en la actualidad Rusia se plantea o bien la ampliación de la base de Tartus, o bien la construcción de un nuevo enclave militar en la zona, lo que podría sugerir un próximo desplazamiento del pulso que mantiene con el bloque occidental en Ucrania, hacia la zona de Oriente Medio.
La presencia militar de EEUU/OTAN en la zona de Oriente Medio, sus bases militares y sus intereses , son sobradamente conocidos.

Esto es lo que provoca que una vez se inicia el conflicto sirio entre una monarquía absolutista (amiga de la monarquía española) y proclive a la órbita rusa, y unos rebeldes proclives al bloque occidental, no se produzca una intervención directa de ninguno de los dos bloques, como pasó por ejemplo en Libia, y en otras regiones del Norte de África donde la presencia del bloque ruso era muy pequeña o inexistente.

Hasta el momento, ambos bloques se han centrado en el conflicto de Ucrania, no atreviéndose a abrir internacionalmente el conflicto Sirio.
En Ucrania, las empresas privadas Europeas, y muy especialmente los hedge fund- fondos de inversión de alto riesgo, con sede muchas veces en la city londinense- la gran banca, y las empresas eléctricas y de servicios básicos, ven la gran oportunidad de quedarse con sectores que hasta el momento eran públicos, mercados de servicios básicos y aun por explotar, que aseguran una buena rentabilidad.

El bloque occidental ve además la posibilidad de contener los intereses económicos y estratégicos rusos. Así pues, el 27 de Agosto de este mismo año, no hubo problema en perdonarle a Ucrania el 20% de su deuda, con el apoyo del FMI, mientras que a Grecia se le obliga a pagar con unas condiciones cada vez peores. Grecia , por unos momentos estuvo a punto de entrar en el mismo conflicto, cuando tanteó la posibilidad de financiación rusa, un movimiento que provocó la llamada de la Casa Blanca a Angela Merkel.

De otro lado, Rusia ve amenazados sus intereses en la región, especialmente con la constante amenaza del escudo antimisiles estadounidense, colocado justo ante sus fronteras, cuyo cometido principal no es tanto el de controlar al gigante ruso, como el del negocio del armamento, amén del interés de mantener una tensión internacional que poder hacer subir o bajar según intereses del momento, y que sirva para correr oportunas cortinas de humo, y justificar determinadas acciones.

Mientras ambos bloques juegan sus cartas en el Norte de Europa, en el Sur del Mediterráneo la situación se desangra.

Abandonada por la comunidad internacional tras el uso de la fuerza, en la región de Siria, Irak, Afganistán, y buena parte de Oriente Medio se produce un genocidio tras otro. El Isis se hace fuerte con su doctrina medieval en países que existen más sobre el mapa que como estado. Entre guerras civiles se abre un nuevo frente, el del radicalismo religioso, que poco a poco ocupa un hueco entre bloques occidentales y orientales, para imponer lo peor de la edad media traída de nuevo hasta nuestros días.

Sólo en Irak, en 2014 el ISIS provocó casi 9400 muertes según informaba RTVE.

En Siria van más de 220.000 fallecidos desde que empezó la guerra, y cerca de un millón y medio de heridos según el observatorio sirio para los derechos humanos.

En Julio de este año, según la ONU, el número de refugiados sirios que huían del país superaba ya los cuatro millones de personas, y otros siete millones de personas se habían visto obligados a abandonar sus hogares por la guerra, dentro del país.

Todo, mientras la comunidad internacional, inmersa en su juego de naipes, en ver quién se queda el negocio de las pensiones ucranianas , o del abastecimiento de agua o electricidad en Grecia, se niega a abrir corredores humanitarios que aseguren una salida digna de esos miles de nadie . Por contra, financia la construcción de alambradas para impedirles el paso. El 70% de las alambradas que estos días levanta Hungría se pagan con fondos de la Unión Europea.

Los capitales pueden fluir, el mundo puede quedar dividido en acciones, participaciones que pueden comprarse y venderse en el mercado internacional. Los abastecimientos de agua, la electricidad, la sanidad, las pensiones, la producción mundial de comida, los pozos petrolíferos, etc, , pueden comprarse y venderse internacionalmente, pero las personas no pueden buscar refugio cuando los mismos que dividen el mundo en participaciones destruyen sus hogares por ver quién se queda con los recursos de uno u otro lugar. Deben quedarse y morirse, a decir de lo que vemos estos días en una comunidad internacional que nos llena de vergüenza.

Los negocios no entienden de derechos humanos, sólo de dinero, y las personas que huyen a pié, son pobres: nadie.

 


* Carlos Paredes es activista social. Fue portavoz de Democracia Real Ya, desde sus orígenes hasta el primer aniversario del 15-M. Formó parte de la organización de la primera manifestación del 15 de mayo de 2011, cuya fecha dio nombre al movimiento 15-M (15 de Mayo). Colaboró además en la organización de la manifestación internacional del 15 de octubre de 2011, bajo el lema “United for a blobal change” que tuvo repercusión, por primera vez en la historia, de manera coordinada y bajo un mismo lema y organización, en 22 países, y que hizo que más de siete millones de personas salieran a la calle en las diferentes ciudades españolas. (Más de un 17% de la población del país)

Ha colaborado, además de con ‘Diario La Nube‘, ‘Diariocrítico’, ‘El Secreto del Olivo’, el programa de debate televisivo ‘La plaza en llamas’, y ‘El Programa de Ana Rosa’, donde participó como tertuliano para la sección de noticias (economía y política) durante el verano de 2012.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *