Protégete frente al frio de cara a las fiestas navideñas

/ 20 diciembre 2016

Se va el sol, el invierno empieza a aparecer por el horizonte. Apetece más el pasar tiempo dentro de casa, abrigados con una mantita y con una buena taza de chocolate caliente. Le tenemos que decir adiós a esas horas de sol interminables, a las altas temperaturas y al buen tiempo. Inevitablemente, hay que darle la bienvenida al invierno, a la época en que los días pierden un poco de esplendor y el sol ya no quiere estar tanto con nosotros y sólo aparece de forma tímida.

Aunque el invierno y las bajas temperaturas también tienen su encanto, hay un factor que los hacen poco deseables. Las gripes. Durante este periodo del año es muy probable que acabemos padeciendo alguna, aunque sea de baja intensidad.

Motivos por los que en invierno la gripe nos acompaña más

Todos sabemos que en invierno somos mucho más propensos a padecer gripe, pero el motivo de este hecho no lo conoce mucha gente. La razón es sencilla, la mayor resistencia del virus que la provoca. En el frío el virus causante de la gripe se transmite mucho mejor, tiene una mayor resistencia y por tanto está mucho más activo para provocar un mayor contagio a un mayor número de personas.

De la misma manera este virus no resulta muy resistente a la humedad, se encuentra mucho más activo en ambiente con humedad reducida.

De una forma sencilla, cuando una persona afectada por este virus de la gripe estornuda, deja en el ambiente virus causantes de esta enfermedad. Si el ambiente es suficientemente frio y libre de humedad, fuera del cuerpo el virus mantiene su acción y se encuentra en todo su apogeo para poder contagiar a otras personas. En invierno, debido a las bajas temperaturas y la rutina que solemos llevar pasamos más tiempo encerrados en habitaciones pequeñas con más personas. Si una de estas personas tiene gripe y estornuda y si las condiciones ambientales son las idóneas, es muy probable que ese virus viaje por el aire hasta acabar contagiando a las personas que se encuentra a su paso.

Otro factor que determina el mayor contagio durante el invierno es la mayor debilidad de nuestras defensas. El frío es uno de los responsables de que nuestro sistema inmunológico no se encuentre en pleno rendimiento. Las defensas se debilitan y la acción de estos virus que están más activos que en verano resulta mucho más efectiva.

Formas de luchar contra la gripe

No podemos evitar que el virus de la gripe esté más fuerte en invierno, pero si podemos tratar de reforzar nuestras defensas. De esta manera el consumo de productos que nos ayuden a estar con las defensas a pleno rendimiento es la mejor manera de protegernos de la gripe. Una buena práctica en este sentido es fortalecer tus defensas con actimel, dado que su composición con L Casei Inmunitas lo hacen el aliado perfecto para protegernos en el invierno de ese mal común que es la gripe.

 

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