¡Basta ya del maltrato infantil!, por @MilagroMendoza

/ 5 junio 2014

El maltrato infantil es un crimen silencioso. Muchas personas lo conocen y suelen callar. Miran a otro lado… no quiero problemas- esa es la excusa. Docentes que debieran reconocer que muchas conductas problemáticas en los niños tienen una alta proporción de origen en golpes, patadas, arañazos, gritos… palizas. También callan. El silencio es cómplice y estimula al agresor.

El progenitor agresor suele maltratar para descargar su ira, por una autoridad mal entendida, o como un reflejo de situaciones vividas en su infancia.
1.- Descargar la ira: El progenitor(a) espera que el infante razone y actúe como adulto, aunque este solo tenga escasos 6 u 8 años. Las rabietas y pérdidas de auto control del adulto son significativas. Es él o ella quien tiene que mantener control de sus emociones. Ser racional.
Alegar la imposibilidad de cumplir con las responsabilidades familiares es una revelación de desorganización, falta de prioridad, delegación de oficios pero ante todo de irresponsabilidad. Muchas madres suelen perder el tiempo frente al tv por lo cual la presión que enfrentan ante la acumulación de oficios se origina del desorden en sus labores. Se presentan casos de mujeres que asignan sus labores domésticas a los hijos para dedicarse a ver telenovelas o teleseries. Es un motivo de estallidos de ira.
2.- Autoridad mal entendida: Muchos progenitores, dados al consumo de alcohol o drogas, así como aquellos que suelen afirmar que su palabra es la única que cuenta someten a palizas a sus hijos tan solo por “suposiciones” que más tarde muestran ser erradas. El falso orgullo les impide pedir perdón. Alegan que dan la vida a sus hijos, por lo que pueden quitárselas. No reconocen a los niños como seres humanos sino como un objeto. El seguro para la vejez.
3.- Repetición de historias infantiles: Algunos infantes maltratados en el pasado son los maltratadores de hoy. Sin embargo, otros no ocasionan el sufrimiento del que fueron objeto a sus hijos. El mejor regalo que una madre o padre puede dar a sus hijos es sanar sus heridas con ayuda profesional. El resentimiento y los recuerdos son guiones automáticos que aparecen en situaciones similares generando conductas violentas en los padres.
Sin embargo, ante el maltrato cualquier argumento es solo una excusa. No hay motivo para maltratar a un infante. La desproporción de la fuerza provoca daños que se detectan tiempo después. Algunos progenitores muestran un falso arrepentimiento cuando son descubiertos pero por la vergüenza del que dirán. Uno de los principales problemas es que suelen disminuir el daño y las consecuencias del maltrato. Delegando la responsabilidad de sus actos en los niños
En las escuelas los niños suelen manifestar conductas problemáticas o agresivas. No etiquetes a un infante. Detrás de sus gritos puede esconderse el rostro de la violencia infantil
En el caso de algunas féminas, el maltrato se origina cuando la procreación del infante se debió para “cazar” a un hombre. Un argumento tan antiguo como falso. Obligar a un hombre a entrar en una relación por un infante eleva la probabilidad de que este sea una víctima ante los problemas maritales o abandono de la pareja.  

Es importante que las personas que conocen de casos de maltrato infantil lo notifiquen a las autoridades. Tanto los progenitores como el niño requieren atención profesional. Una vida infantil puede salvarse al no ceder a la indiferencia. 

Autora: Lic. Milagro Mendoza Twitter:@MilagroMendoza email: psi-milagromendoza@gmail.com

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