Los trabajos más fríos y con riesgos para la salud

/ 25 enero 2016

El invierno de 2016 se ha hecho esperar, pero desde hace unos días los termómetros han bajado, y mucho. Los primeros que lo han notado son aquellas personas que trabajan a la intemperie, y también los que esperaban desde hace meses la caída de nieve en sus estaciones de esquí.

mataderos trabajo

La fuerte bajada de temperaturas en las última semanas anunció la llegada real del invierno, provocando diferentes reacciones entre los trabajadores de nuestro país. Por un lado, las personas que desarrollan sus tareas al aire libre o en espacios semi-abiertos mostraron su “insatisfaccion” con unos termómetros que por poco superan los 0 grados en gran parte del territorio. Por otro, los empresarios y empleados de estaciones de esqui y de los pueblos aledaños sintieron alivio: por fin llegó la nieve.

A ninguno de los dos grupos deja indiferente el invierno; si bien para algunos supone entrar de lleno en la temporada alta de empleo, para otros significa sufrir las consecuencias físicas y mentales de tener como compañero de trabajo al frío.

Por este motivo, la Comunidad Laboral Trabajando.com – Universia quiere recopilar los riesgos laborales del frío, como aquellas prácticas que nos ayudurán a prevenirlos.

Riesgos para la salud

Expertos en salud laboral coinciden en que la temperatura es un factor ambiental que afecta directamente al desempeño del trabajo. Realizar nuestras tareas en ambientes muy fríos aumenta las probabilidades de padecer gripe, bronquitis, neumonía, llegando incluso a agravar enfermedades respiratorias o reumáticas, entre otras. En casos extremos, como los trabajos que se llevan a cabo a la intemperie o en recintos industriales, puede generar congelaciones y cuadros de hipotermia.

Según la Mutua Intercomarcal, mutua colaboradora con la Seguridad Social, “el rendimiento físico depende en gran medida de la temperatura de los tejidos, y disminuye cuando la temperatura de los mismos y de los órganos vitales desciende”.

Es más, afirman que “la capacidad para trabajar, medida por la capacidad aeróbica máxima, se reduce entre un 5 y un 6% por cada °C que desciende la temperatura interna”.
Los más afectados
Los trabajadores con mayor vulnerabilidad cuando están expuestos al frío son:

 Los trabajadores de avanzada edad: los principales mecanismos defensivos ante el frío, como son la vasoconstricción y los temblores, se debilitan con la edad, por lo que disminuye la capacidad de autogenerar calor.
 Los trabajadores con enfermedades crónicas respiratorias: como también con afecciones cardiovasculares, diabetes o hipotiroidismo.
 Las personas que toman medicación para el tratamiento de enfermedades crónicas: este grupo puede verse afectado por la vasoconstricción que se produce tras la exposición al frío.

Pero no solo factores como la edad o la salud generan posibles daños a los empleados. Existen una amplia variedad de puestos de trabajo que sufren a diario las bajas temperaturas. Algunos de ellos son:

 Trabajos en el sector agrícola y pesquero.
 Construcción y obras públicas.
 Sector forestal.
 Actividades de buceo.
 Trabajos relacionados con la destrucción de plagas.
 Cámaras frigoríficas.
 Trabajos relacionados con la industria alimentaria.
 Mataderos.
 Jardinería y mantenimiento urbano.
 Comercio ambulante.
 Estaciones de esquí.

Algunas medidas preventivas

Si bien es más sencillo decirlo que llevarlo a la práctica pues no podemos dejar de trabajar en invierno, existen una serie de medidas preventivas que nos ayudarán a paliar o reducir las posibles consecuencias negativas de exponernos a bajas temperaturas.
 En caso de lluvia, evitemos estar a la intemperie. En estas situaciones, tratar de utilizar botas impermeables y aislantes.
 Vestirnos con ropa de abrigo que evite la acumulación del sudor corporal. De hecho, es mejor llevar varias capas dado que de esta manera se aísla de mejor manera el frío.
 Ingerir líquidos calientes para recuperar la temperatura perdida.
 Prestar mayor atención en proteger las extremidades ya que están más expuestos al frío que el resto del cuerpo.

“En el caso de los trabajadores que deben realizar su jornada expuestos a temperaturas extremas, los accesorios y la vestimenta deben estar lo suficientemente adaptados al clima para que las personas no padezcan problemas de salud y les permitan realizar su trabajo de la mejor manera posible”, indica Javier Caparrós, director general de Trabajando.com España. “Estas medidas mejoran la calidad de vida laboral y nos permiten mantener o aumentar nuestro rendimiento”, añade Caparrós.


(Fuente: Sobre la Comunidad Laboral Universia-Trabajando.com)

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